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Rafael ARMENGOL

Viernes 25 Junio 2004 - Jueves 30 Septiembre 2004
  • Amengol es uno de los autores más característicos de las artes plásticas valencianas de los últimos 40 años, uno de los puntos de referencia fundamentales para comprender los caminos del arte figurativo de la reciente historia del arte contemporáneo español.
    ARMENGOL – nacido en 1940 en Benimodo, provincia de Valencia, es uno de los autores más característicos de las artes plásticas valencianas de los últimos 40 años, uno de los puntos de referencia fundamentales para comprender los caminos del arte figurativo de la reciente historia del arte contemporáneo español.

    Armengol se inicia en la plástica a finales de la década de los cincuenta y principios de los sesenta, en el mundo de la abstracción, influenciado por las corrientes del momento, pero la coyuntura sociopolítica de estos años hará que tome posición y adopte el compromiso de hacer crítica social a través de su obra.

    Este periodo será testimonio de un nuevo estilo de realismo en Valencia, caracterizado por un contingente político y social fruto del contexto del final de la dictadura y de la transición democrática española.

    Más tarde, pasará también por el hiperrealismo dentro del contexto de la cultura de los media, experimentando el arte plástica en serie, el pop-art, el arte cinético, l’op-art.

    En la obra titulada « L’Art catalan contemporain, création plastique critique » (1972), Alexandre Cirili califica a Armengol como precursor del neorrealismo, junto a Boix y Heras, en 1963. Estos tres autores son el precedente de los grupos que, a partir de ese momento, comenzarán a hacer crítica social. Cirili habla de la técnica empleada por Armengol en los siguientes términos : « …un fascinante trompe-l’œil no solamente hábil, sino también de gran pintura clásica ». En la misma línea, Tomás Llorens, en la revista Suma i Sigue (marzo 1966), habla de la preocupación de Armengol por los procesos de elaboración de sus obras hacia un arte de experimentación.

    En su periodo más reciente explora la percepción visual abriéndose al neoimpresionismo, utilizando el lenguaje de los métodos contemporáneos de producción de imagen, de codificación y de descodificación cromática.

    La obra titulada « Piero della Francesca » es el mejor ejemplo de esta descomposición cromática, la cual se puede apreciar también en las diferentes obras presentes en esta exposición.

    Su repertorio iconográfico hace una relectura de la historia del arte : desde los frescos de la Villa de los Misterios de Pompeya hasta el pop-art americano, pasando por los artistas del Quattrocento, así como por el fauvismo.

    Nos muestra un verdadero dominio plástico en su manera de utilizar los recursos pictóricos y gráficos, los cuales se ajustan con precisión a sus necesidades expresivas y comunicativas. A menudo, su creación refleja de manera crítica las diversas realidades como la sociedad española, la historia del arte o la actual sociedad de masas.

    La obra presentada en Perpiñán es nuclear en el sentido de que incluye todos los elementos característicos del trabajo artístico de Armengol. Amor y respeto por las cosas valiosas, representado en este caso por La Camera degli Sposi de Mantegna, y el compromiso de hacer un trabajo puntual, con una carga estética en sintonía con el momento presente ; tanto desde la perspectiva del panorama plástico, como desde la experiencia acumulada a lo largo de su producción artística. Para ilustrar esto podemos mencionar la cita de Charles Lalo, recogida por Romà de la Calle, en la página 19 del catálogo de esta exposición : « Tout peintre possède un art de voir, qui lui est plus ou moins particulier. Il s’ensuit que chaque peintre va aussi se fabriquer un système particulier, un art de faire ». Es la apuesta de conjugar la sensibilidad con la intencionalidad ; la mirada, la elección de los contenidos, la utilización de un lenguaje con los códigos de los sistemas que utilizan los colores-luz como vehículo perceptivo. Es la forma en que Armengol hace que otra mirada, la del espectador, se involucre descodificando, dialogando, comprendiendo este « art de faire ».

    Utilizando una mirada de Francisco Ors sobre Armengol, podríamos añadir que la perfección de la técnica, excepcional en ella misma (insistiendo en la observación, aunque sea sutil ; luchando contra la materia, aunque parezca su aliada ; haciendo acumulación de conocimientos a la vez que aprendiendo cada día)nos proporciona la posibilidad de observar una « realidad » inagotablemente enriquecedora.

  • Honneur à la guerre 1971 Huile sur toile 162*130 cm
    A Van Der Weyden 1965 Huile sur toile 120*120 cm
    In memoriam Joseph Beuys 1992 Huile sur toile 130*97 cm
    Laocoont 1968 Huile sur toile 130*100 cm
    Setia vmv Huile sur toile 116*89 cm
    Sur la table 1971 Huile sur toile 116*89 cm